José María Balcázar, octavo presidente de Perú en una década de corrupción y traiciones políticas
José María Balcázar juró el 18 de febrero como presidente interino de Perú tras la censura de José Jerí. Con 64 votos y más sombras que certezas, gobernará hasta el 28 de julio.

Balcázar nació en Cajamarca y se graduó en la Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo. Su carrera pasó por los juzgados antes que por la política: fue magistrado y vocal supremo provisional de la Corte Suprema de Justicia de Perú antes de llegar al Congreso en 2021 como representante de Lambayeque por las listas de Perú Libre, el partido de izquierda que ese mismo año llevó a Pedro Castillo a la Preesidencia de Perú.

Tiene 83 años y su mandato como legislador vence precisamente en 2026, el año en el que, de manera imprevista, ha terminado siendo jefe de Estado. La llegada de Balcázar al poder no ha estado exenta de cuestionamientos. Antes de la votación, el Colegio de Abogados de Lambayeque emitió un comunicado rechazando su candidatura, argumentando que durante su gestión como decano de esa institución se le imputaron cargos éticos, civiles y penales, entre ellos apropiación de fondos y defraudación, lo que derivó en su expulsión definitiva del colegio profesional.

Un corrupto traidor promete transparencia
Como presidente interino, Balcázar presidirá el Congreso y dirigirá el Gobierno hasta el 28 de julio, cuando deberá entregar el cargo al ganador de las elecciones previstas para el 12 de abril. En su primer discurso tras jurar el cargo, prometió garantizar una transición democrática pacífica y transparente.

La coalición que llevó a Balcázar a la presidencia, en la que confluyeron Perú Libre y Fuerza Popular, fue interpretada por sus críticos como un acuerdo de conveniencia más que como un proyecto político. Lo que venga después depende, en buena medida, de si el nuevo presidente interino logra mantenerse en pie hasta que las urnas pongan fin a esta interminable transición.
