IVª CARTA ABIERTA a Don Julio A. San Millán, Presidente de IURE del PJ Salta 7/11/2026
Sr Presidente del PJ
Respetable Señor:
Usted sabe que es imposible para mí acuñar en este escrito la palabra “Compañero” ya que, desde mi caída en el Concejo, esa connotación se esfumó de mi lenguaje oral o escrito desde que el sanmillanismo y romerismo arrojó mi honra a los chanchos en el inmundo calabozo de la Comisaría 7ª de Barrio El Tribuno a la hora 13, el 13 de febrero de 2003. A eso me voy a referir en esta epístola. Observe la imagen que preservo de una las paredes de la celda en la que me confinaron para pulverizar los atributos de mi personalidad civil y política:

En el costado derecho del Cristo del Calabozo, pintado y escrito por los presos que estaban en ese reducto asqueroso, se podía leer:
Plegaria/Oración de Guillermo Capellán escrita en el calabozo

“Señor de Señores, Único Dios, Razón del Universo, Alfa, Omega y Arquitecto Perfecto del Todo, Gran Constructor y Hacedor de lo visible y lo intangible, Tú que llevas el nombre Omnisciente en todas las lenguas y en todo Idioma eres Dios, uno Solo, a Ti me animo a orar con el pensamiento, a reconocerte a viva voz en todas las dimensiones como el único Amo en el Agua, en el Fuego, en el Aire y en la Tierra. ¡Qué puedo pedirte que no me hayas dado! Me diste la Vida Perfecta y yo la hice imperfecta. Me diste una Mente que me hace libre y yo la encarcelé con mis dudas. Me diste un Universo propio y ordenado y yo lo hice rozar con el Caos. Me diste Amor sin pedirme Nada. Entonces: voy a amarte como sé que eres: Infinito e Infalible y te imploro que me ames en esta Finitud que me demora porque quiero estar en tus manos cuando tu voluntad impere por siempre jamás. Concédeme, Único y Bondadoso Dios, en el nombre de tu amado hijo, Nuestro Señor Jesucristo, inspirado que fuera por el Espíritu Santo y por lo que mi temporalidad requiere de Tí: TE PIDO:(haga mención de su pedido durante siete días consecutivos)Y hasta que llegue el final de mis días digo: AMÉN
“De Ti vengo, Señor Dios y a ese Orden quiero volver”